7 trucos para conservar las grasas saludables en óptimo estado

Las grasas saludables -y sobre todo los aceites- pueden dañarse y convertirse en grasas malas. Esto sucede cuando se oxidan o se enrancian al exponerse a la luz, al aire y al calor.
Para proteger las grasas y aceites en tu cocina, sigue estos sencillos consejos:
No compres el aceite en grandes cantidades si no vas a usarlo. Así evitarás que se ponga rancio.
⦁ Mantén los aceites alejados del calor, del oxígeno y la luz para conservar su frescura.
⦁ Conserva el aceite en un lugar fresco, en contenedores opacos y con un buen cierre..
Evita quemar el aceite. Cuando en la sartén el aceite comienza a humear es que se ha quemado y se ha oxidado. Es mejor que deseches ese aceite y vuelvas a empezar.

⦁ Hay aceites que son más sensibles al calor que otros, el aceite de oliva o el de lino se oxidan a altas temperaturas. El aceite de coco sin embargo no altera sus propiedades con el calor. En el mercado existen variantes de aceite de coco con un sabor más neutro que puedes utilizar cuando cocines con mucho calor.

No reutilices el aceite para freír. Cada vez que se usa, se oxida un poco. Cambia el aceite frecuentemente.
⦁ Compra aceites sin procesar ni refinar. Siempre que sea posible, compra aceites ecológicos, de presión en frío.
⦁ Por último te damos un truco para conservar el aceite: añade una cápsula o dos de vitamina E (un antioxidante muy potente) en la botella de aceite para evitar que se ponga rancio.

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