Cúrcuma. La especia mágica.

La cúrcuma es una planta emparentada con el jengibre (y ambas aportan una gran cantidad de beneficios a nuestra salud). Lo que utilizamos de la planta es el rizoma molido como especia.
Como todas las especias, no sólo es importante por su aroma sino por sus grandes aportaciones a nuestra salud, es de sobra conocida en la medicina ayurveda y la medicina tradicional china. Repasemos algunas de sus propiedades:

Es buena para el hígado.
Por sus componentes hepatoprotectores y sus propiedades antioxidantes (posee antioxidentes y aumenta los antioxidantes del propio organismo. La curcumina tiene también efecto antiinflamatorio y se utiliza en limpiezas hepáticas.

Buena para la disgestión
Sobre todo para digerir las grasas en digestiones pesadas.

Efecto anticancerígeno.
La curcumina, los curcuminoides, los betacarotenos, el curcumentol, la curdiona y otros componentes naturales de la cúrcuma tienen propiedades antitumorales.

Cúrcuma antiinflamatoria
Sus propiedades antiinflamatorias la convierten en un aliado contra la artritis y el dolor. Sus efectos han llegado a compararse en algunos estudios con los de los corticoides. Su poder antiinflamatorio se acreenta con la pimienta negra.

Cúrcuma para el cerebro.
Tradicionalmente en la medicina china se consideraba la cúrcuma por sus propiedades antidepresivas. Estudios científicos han observado que tiene efectos estimulantes del sistema nervioso e inmune y del estado de ánimo.
Estudios recientes vinculan la cúrcuma a la prevención frente al Alzehimer y Parkinson.

Las propiedades de la cúrcuma aún son mayores y quizás todavía quede mucho por investigar, me gustaría destacar por último sus propiedades estimuladoras del sistema inmune y sus propiedades antibacterianas.

Os aconsejo que añadáis  la cúrcuma al final de la cocción y que la mezcléis con pimienta negra. Y os dejo esta deliciosa receta de leche dorada para que -además de sazonar con cúrcuma- podáis tomar una ración extra de esta maravillosa planta cuando notéis que os hará falta un aporte extra de cuidados para vuestro cuerpo. He reducido el tiempo de cocción, porque la cúrcuma pierde muchas propiedades con las altas temperaturas  y os aconsejo no abusar de esta receta, las especias son muy beneficiosas para la salud, pero hay que tomarlas en su justa medida. 

Leche dorada o leche de cúrcuma.
– leche vegetal (especialmente aconsejable leche de coco o almendras).
-cúrcuma fresca o molida.
-1 cucharada de aceite de coco.
-jenjibre (opcional)
-canela (opcional, aumenta las propiedades del jenjibre).
-miel cruda o jarabe de arce (opcional).
-especias (cardamomo, pimienta negra, vainilla…)

Como ves, la idea es que añadas a tu leche de cúrcuma los ingredientes que te gusten, la proporción aproximada es de dos tazas de leche vegetal por dos cucharaditas de cúrcuma y una pizquita de los otros ingredientes. También puede emplearse leche de vaca.

Pasos:
Se realiza una pasta de cúrcuma primero colocando todos los ingredientes secos en un mortero y mezclando bien.
A la pasta de cúrcuma se le añade la leche y se procesa bien (con ayuda quizá de una batidora).
La preparación se cuece por aproximadamente 5 minutos. Una vez retirado del fuego es el momento de endulzar con miel o sirope si se quiere.

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