cabeza, boca, manos, pies… ¡hábitos de vida saludable!

Poco a poco nos vamos viendo inmersos en el otoño, y es el momento de los buenos propósitos. Desde este blog me gustaría aportar mi pequeño grano de arena a esa lista de cambios para comenzar a cuidar de nuestro cuerpo. Así que dedicaremos algunas entradas a hablar de hábitos saludables que pueden incorporarse poco a poco a nuestras rutinas y que nos ayudarán a sentirnos mejor.

Hoy comenzamos con un juego nemotécnico, cabeza, boca,  manos, pies. Casi parece una cancioncilla infantil, pero solo se trata de recordar fácilmente algunos hábitos que iremos desarrollando en posteriores entradas, nuestro propio cuerpo nos da pistas de cómo cuidarlo.

Cabeza

No es nada nuevo que nuestra salud mental y física van de la mano: cuanto más equilibrados nos encontramos mental y emocionalmente mejor funciona nuestro cuerpo y viceversa. Pero lo cierto es que la vida moderna nos lo pone muy difícil a la hora de huir del estrés, los cambios frenéticos, las prisas, la incertidumbre… Todos estos factores no van a desaparecer de nuestras vidas aunque cuidemos de nuestra salud física, pero no podemos obviar que existe un componente fisiológico en nuestro estado anímico que podemos cuidar a través de nuestro estilo de vida. Es sorprendente, por ejemplo, como nuestra salud digestiva y nuestra microbiota intestinal pueden influir en determinados estados emocionales, y cómo a través de su cuidado podemos disminuir nuestros niveles de ansiedad.

Dormir lo suficiente, realizar actividad física o una nutrición adecuada, pueden ayudar a nuestro cerebro a funcionar correctamente.

Boca. Acuérdate de masticar

Dedicaremos todo un post a hablar de los múltiples beneficios de masticar convenientemente los alimentos. Tomarnos un tiempo para cada una de nuestras comidas debería ser algo irrenunciable; no siempre es posible… pero vale la pena intentarlo.

 

Manos

Tratemos de consumir en todas nuestras comidas la proporción de nutrientes que indica nuestras manos. Es muy fácil de recordar: fibra tanto como nos quepa en las dos manos, grasas saludables del tamaño de nuestras falanges y proteínas como la palma de nuestras manos.

Pies

Seguro que sirven para muchas más cosas, pero los pies están hechos fundamentalmente para caminar, así como nuestro cuerpo está diseñado para moverse. Ya hemos hablado de cómo ayudar a prevenir dolores de espalda a través del ejercicio, pero es que además, el cuerpo en movimiento pone en marcha una serie de procesos que ayudan a su funcionamiento interno. No hace falta que corramos a apuntarnos todos al gimnasio, pero sí podemos tratar de aumentar nuestra actividad física. Más adelante dedicaremos unas líneas a hablar de los diferentes tipos de actividades que podemos realizar para según qué cosas.

Como ves no se trata de hacer grandes esfuerzos, a veces es solo una cuestión de toma de conciencia. Pequeños cambios con mucho sentido y grandes resultados, te lo explicaremos todo en los siguientes post.

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