Carne procesada y cáncer: mi recomendación

Desde que el pasado 27 de octubre la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciara que queda probado que la carne procesada causa cáncer y que la carne roja posiblemente también, se ha desatado un aluvión de comentarios en todos los medios, redes sociales, en la calle, etc. Desde aquí me gustaría aportar un poco de claridad al tema.

carnesPara empezar: ¿qué es carne procesada? Es toda aquella carne que no se consume fresca, es decir, que es aquella que ha sido salada, ahumada, curada (sí, esto include al jamón serrano) o tratada de alguna manera para su preservación, por ejemplo: salchichas, salami, chorizo, jamones, etc.

Carne roja es toda aquella que, como dice su nombre, es roja en fresco; es decir: ternera, cabra, cordero, etc. incluido el cerdo. Las “no-rojas” serían aquellas como el pollo o el pavo. Por otro lado tendríamos el pescado.

La relación de este tipo de carnes con el cáncer colorrectal (y posíblemente con otros tipos, como el de páncreas y estómago, aunque sobre esto todavía la evidencia no es firme) no es un descubrimiento nuevo. Los científicos llevan años publicando estudios sobre ello. Pero ha sido ahora cuando se ha reunido la evidencia suficiente para hacer una declaración oficial.

Lo que no se sabe bien aún es el mecanismo concreto. Se cree que podría estar relacionado con el metabolismodel grupo hemo de la hemoglobina, con los nitratos o el hierrro.

Pero… ¿hay que alarmarse?

Esta publicación lo único que nos dice es que las carnes procesadas y posiblemente la roja causan cáncer, pero no cómo de “potente” es su efecto.

Para explicarlo, utilizaré la comparación entre tabaco y cáncer de pulmón y carne procesada y cáncer colorrectal, recogida en el artículo: Processed meat and cancer – what you need to know  de Casey Dunlop. Mientras que la mayor parte de los casos de cáncer de pulmón (86-90%) de los casos está causada por el tabaco (el 19% de todos los cánceres), el 21% del total de casos de cáncer colorrectal está asociado con ingesta habitual de carnes procesadas (el 3% del total). Está claro que el efecto del tabaco es más potente; el efecto de la carne es menor, pero existe.

Entonces… ¿qué debemos hacer?

Como siempre, en la moderación está la clave. Y, ¿qué es ser moderado? Esta es la cuestión. Comer grandes cantidades de estas carnes de manera habitual y en un prolongado periodo de tiempo tiene un impacto en la salud. Cuanto menos comamos, menor es el riesgo. No existe una cantidad exacta recomendada, pero, por poner un ejemplo, las autoridades europeas recomiendan no exceder 70g de carne procesada al día, cantidad que a mí aún me parece elevada. Yo evitaría comerlas a diario, alternando con otros alimentos.

Mi recomendación:  si eres una persona que come gran cantidad de este tipo de carnes de manera habitual y te preocupa tu salud, es buena idea empezar a reducir esta ingesta. Introducir más cantidad ed verdura, fibra, legumbres y sustituir las carnes rojas por pavo, pollo y pescado son buenas opciones.

Y si tienes alguna duda, simpre puedes acudir a nosotros para que te ayudemos.