Control del peso: nuevas perspectivas

El enfoque tradicional que se ha estado aplicando para perder peso, y que todavía hoy es el predominante, se centra fundamentalmente en la fórmula:come menos y haz más ejercicio. También se aconseja algo tan vago como llevar una dieta “equilibrada”. Os suena, ¿no? Si es tan fácil, ¿por qué cuesta tanto perder peso?

Este enfoque resulta demasiado simplista. Hoy en día se empieza a comprender que la regulación de la cantidad de grasa que nuestro cuerpo acumula, de nuestro apetito o de nuestra tasa metabólica es algo infinitamente más complejo de lo que se pensaba. Existen gran cantidad de neurohormonas, tales como la leptina, adiponectina o grelina, que comunican a los intestinos, cerebro, órganos y tejido adiposo entre sí y cuyo fin es mantener una cantidad de reservas de grasa estables, un nivel de apetito adecuado para ello o una tasa metabólica acorde.

En las personas con sobrepeso u obesidad, esta comunicación entre órganos y este sistema de regulación no funcionan bien y hace que el cuerpo crea que necesita una cantidad de grasa acumulada más elevada de lo que realmente necesita. Por eso es tan difícil bajar de peso de manera mantenida. Tenemos que luchar contra nuestra propia “naturaleza”.

Hay múltiples factores que hacen que este sistema se desequilibrie, no funcione correctamente y comencemos a acumular un exceso de grasa. Estos factores son muy variados e incluyen:

  • Factores genéticos
  • Exceso de grasas saturadas, azúcares añadidos, aditivos artificiales, etc. en nuestra dieta
  • Déficits nutricionales de vitaminas, minerales, aminoácidos, etc.
  • Problemas hormonales: hipotiroidismo, alteraciones en las hormonas reproductoras, fatiga adrenal, etc.
  • Factores emocionales: ansiedad, depresión, poca autoestima, etc.
  • Estrés crónico
  • Falta de sueño
  • Toxinas: algunos contaminantes que se encuentran en nuestro entorno (en el aire, en la aguas, pesticidas, aditivos, etc.) actúan sobre nuestro sistema hormonal, pudiendo originar desequilibrios. Son los llamados disruptores hormonales y pueden estar implicados en el aumento de peso
  • Alergias o sensibilidades a algunos alimentos y otros problemas digestivos

Si no corregimos las causas, no perderemos peso. Como dice la doctora Diana Schwarzbein: para adelgazar hay que estar sanos, no adelgazar para estar sanos.

Por eso en Fisio-Qi tratamos de averiguar qué es lo que ha llevado a cada persona a ganar peso y de esta manera aconsejamos y tratamos de manera individual y desde un enfoque holístico, es decir, de toda la persona, teniendo en cuenta su individualidad y sus circunstancias concretas.