Cuidemos de nuestro sueño

Ya hemos hablado de la importancia de un buen descanso para nuestra salud tanto física como emocional. Pero a veces, por más que necesitemos dormir y lo sepamos ¡el sueño no llega!.  Pasar una noche en vela es una de las situaciones que mayor impotencia puede llegar a provocar, no sabemos cómo hacer dormir a un cerebro que además no está funcionando correctamente y dispara a lo loco pensamientos obsesivos y recurrentes. Poco se puede hacer para vencer una noche de insomnio, levantarse, despejarse, hacer respiraciones o escribir ese pensamiento que tanto nos atormenta para ver si así nuestro cerebro, una vez seguro de que será recordado,  acaba por soltarlo.  Lo que sí podemos hacer es intentar regular nuestros ritmos circadianos y evitar así posteriores desvelos.

Que vivan las rutinas

La vida rutinaria goza de muy mala prensa, pero nuestro cuerpo y nuestro cerebro tienen sus tiempos, y funcionan mejor si respetamos sus ritmos. Muchos problemas de sueño vienen dados por el desbarajuste de horarios y a nuestro sueño le gustan los horarios estables. Tratar de acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora puede parecer de lo más aburrido, pero es lo más efectivo para el correcto descanso.
También te puede ayudar realizar determinadas rutinas nocturnas repetidas siempre en el mismo orden, es una manera de condicionarnos para que empiecen a llegar esos deseados bostezos.

Activemos nuestro cuerpo

Parece suficientemente probado que aquellas personas que realizan ejercicio físico gozan de una mejor calidad de sueño. Nuestro cuerpo llega a la noche más cansado, liberamos estrés y prevenimos las apneas nocturnas. Dependiendo de nuestra recuperación después del ejercicio, se recomienda no realizar trabajos muy intensos hasta dos horas antes de acostarnos.

Pasa tiempo en el exterior

Nuestra melatonina necesita de la luz solar para activarse. Es bueno salir a la calle, y si es un paseo relajante mejor que mejor.

Una siesta reparadora no dura más de 30 minutos

Las siestas largas o aquello de “recuperar sueño” el fin de semana, puede crear un desbarajuste de nuestros ritmos internos.  Veinte o treinta minutos de descanso para ese sueño insoportable que nos llega después de comer es más que suficiente para poder afrontar la tarde con energía.

Prepararse para lo noche

  • Deberíamos evitar consumir sustancias excitantes a partir de media tarde (cafeína, teína e incluso el tabaco o el cacao pueden interferir en el sueño).
  • Adelanta el horario de tu cena y trata de que ésta sea ligera y digerible (acuérdate siempre de masticar).
  • Rebaja tu nivel de activación en las horas previas a irte a la cama y evita la televisión y el móvil como vía de inducción del sueño, pueden llegar a ser contraproducentes ya que interfieren en la generación de melatonina.
  • Prepara tu cuarto, cuanto menos elementos puedan interrumpir  tu sueño, mejor: una temperatura adecuada, y la ausencia de luz o ruidos reduce la posibilidad de que te despiertes por la noche.

Antes de recurrir a ciertos fármacos prueba con algunos suplementos

Puede ser necesario, sobre todo para empezar a regular los ciclos circadianos recurrir a determinados suplementos, dedicaremos un post a aquellos que conisdero que pueden ayudar a nuestro descanso nocturno: magnesio,melatonina,l-teanina, tryptophan o GABA.

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