Dieta IV: Paleodieta

Seguramente muchos habráis oído hablar de este tipo de alimentación, que en los últimos años ha experimentado un “boom” de seguidores. Para los que no la conozcáis, os daré unas pinceladas sobre en qué consiste.

La paleodieta, también llamada dieta del hombre de las cavernas, dieta de la edad de piedra o dieta de los cazadores-recolectores, es, como se puede deducir de sus nombres, un régimen dietético desarrollado a partir del estudio de lo que comían los humanos en el Paleolítico, antes del desarrollo de la agricultura y ganadería.

Los “seguidores” de este tipo de dieta, o incluso para algunos “estilo de vida”, defienden que nuestro organismo no está preparado para digerir y metabolizar adecuadamente la alimentación que hoy llevamos. Según esta corriente, muchas de las enfermedades crónicas que hoy en día son ya una epidemia están producidas, o al menos favorecidas, por la alimentación moderna.

Ya sabéis que yo no creo que haya una dieta que sirva para todo el mundo. Tampoco creo en los extremismos y en los principios muy rígidos y que uno de mis mantras es “hay que individualizar”. Por eso yo no soy defensora de esta o ninguna otra dieta como la única válida y verdadera. Pero sí que creo que es interesante ver qué aportan cada modelo y estoy abierta a aprender de todas las teorías.

Una de las cosas que defiende esta teoría y que es común a muchos otros protocolos dietéticos es que tenemos que evitar el consumo de alimentos refinados, procesados, modificados, con gran cantidad de conservantes, aditivos, aromas, etc, etc, etc, porque tienen un impacto muy negativo para nuestra salud. Pero siempre que se hagan dietas restrictivas hay que tener en cuenta que se pueden producir deficiencias en algunos nutritentes, así que mejor consultar con un especialista.

La paleodieta aboga por una dieta lo más conectada a la naturaleza posible, rica en alimentos naturales, integrales, poco procesados. Más específicamente elimina una serie de alimentos que considera dañinos para el organismom y promueve el consumo de otros que considera necesarios.

Alimentos que se excluyen en una dieta Paleo:

  • Los cereales que contienen gluten. Se evitan las harinas.
  • Las legumbres.
  • La leche y sus derivados.
  • Los aceites de semillas.

Alimentos que sí se incluyen:

  • Carne, lo más ecológica posible, es decir, de animales alimentados mediante pastos, mínimamente tratados, de caza, etc. Se incluyen las vísceras y grasa animal.
  • Pescado, salvaje preferiblemente.
  • Frutas y verduras.
  • Semillas y frutos secos.
  • Huevos.
  • Algas.
  • Miel cruda.
  • Setas.
  • Coco, aceite de coco.
  • Aceitunas, aceite de oliva.
  • Aguacates.
  • Mantequilla de animales alimentados con pastos.
  • Alimentos fermentados.

Esto podríamos decir que es en general. Como en todo, “cada maestrillo tiene su librillo” y hay diferencias entre algunos autores.

Subtipos

Existen algunos subtipos más específicos entre los que destaco tres:

  • Primal: este subtipo incluye algunos alimentos que no están incluidos en las dietas paleo más estrictas
    • Algunos lácteos como el kéfir y el yogurt, e incluso la leche cruda
    • Algunos cereales (sin gluten)
  • Tradifional o WAPF (Weston A. Price Foundation): es como la primal más
    • Órganos animales (algunos paleo no los toman), cartílagos, huesos.
    • Algunos cereales y legumbres preparados de una determinada manera, remojándolos, etc.
    • Germinados
  • Autoinmune Paleo: es como la Paleo pero se eliminan algunos alimentos que pueden tener efectos proinflamatorios. No se recomiendan a largo plazo por deficiencias en algunos nutrientes
    • Semillas y frutos secos
    • Huevos
    • Solanáceas: tomates, patatas, pimientos, berenjena.

Siempre que hablamos de una dieta restrictiva me gusta hacer la misma recomendación: necesitamos tener unos conocimientos amplios de nutrición para asegurarnos de que estamos llevando una alimentación correcta y no estamos perdiendo algún nutriente. Mi consejo es siempre consultar con un especialista que valore nuestro estado general de salud y nos aconseje no sólo que dieta nos conviene, sino cómo suplementar los posibles déficits nutricionales que pueda acarrear.

Si quieres saber más sobre este tema, no dudes en consultarme.

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