Dieta V: Dieta de los carbohidratos específicos y dieta GAPS

Seguimos nuestro viaje por los distintos protocolos dietéticos con fines terapéuticos. Si os fijáis podréis comprobar que todas ellas tienen muchos puntos en común, ya que, como os dije en las primeras entradas, de lo que se trata es de eliminar de nuestra dieta aquello que nos hace daño.

Dieta de los Carbohidratos Específicos

La Dieta de los Carbohidratos Específicos, también conocida como SCD por sus siglas en inglés (Specific Carbohydrate Diet) fue desarrollada en los años 50-60 para aliviar e incluso curar a pacientes con enfermedades digestivas como la Colitis Ulcerosa, la enfermedad de Chron o el Colon Irritable. Esta dieta se basa en la eliminación de hidratos de carbono complejos y azúcares artificiales que pueden resultar difíciles de digerir. Estos alimentos mal digeridos favorecen el sobrecrecimiento de bacterias perjudiciales y hongos que van a producir daños en nuestro sistema digestivo y otros problemas para nuestra salud. Como verás en la lista siguiente, se trata de eliminar fundamentalmente cerales (y derivados, como las harinas), legumbres y las verduras con más almidón, como la patata. Se admiten algunas formas de lácteos, los fermentados.

  • Alimentos permitidos: verduras de hoja verde, calabaza, calabacín, solanáceas como el tomate, la berenjena, carnes, frutos secos, semillas, especias, huevos, frutas, coco, miel, algunos alimentos fermentados como el yogurt casero, quesos curados (más de 30 días), requesón y verduras fermentadas.
  • Alimentos prohibidos: cereales, legumbres, azúcar, siropes, algas, los lácteos no incluidos en la lista anterior, verduras con almidón como las patatas, batatas o chirivía, chocolate, algarroba, bebidas fermentadas.

Las pegas que se ponen a esta dieta es que se centra mucho en eliminar alimentos perjudiciales pero no incide en los alimentos más nutritivos. Además para algunos autores se incluyen alimentos en la lista de permitidos que pueden ser problemáticos para algunas personas como los huevos y las solanáceas.

Si quieres más información sobre esta dieta, el libro de referencia es Romper el círculo vicioso de Elaine Gottschall.

Dieta GAPS

El nombre de esta dieta viene de las siglas en inglés “Gut and Psychology Syndrome” (Síndrome del Intestino y la psicología). Tiene en común con la anterior en que se le da mucha importancia al equilibrio de la flora intestinal y cómo la alimentación influye en ella.

Este tipo de dieta fue desarrollado por la Doctora Natasha Campbell-McBride y está dirigido a tratar o ayudar a tratar enfermedades mentales como el autismo, el déficit de atención, la depresión, etc., a través de la alimentación. También se ha mostrado beneficiosa para tratar otros trastornos como enfermedades autoinmunes. Este tipo de intervenciones están despertando cada vez más interés por los buenos resultados que se están obteniendo.

Más que una dieta es un protocolo en el que se pasan por ditintas etapas, desde una fase inicial más limitada, a una dieta más amplia en estadios más tardíos. A la dieta le acompañana una serie de suplementos destinados a sanar el intestino y unas recomendaciones de modos de vida. Verás en la siguiente lista que tiene muchas similitudes con la anterios. También se eliminan los cereales, las legumbres y otros hidratos de carbono complejos, aunque esta lista varía según en la etapa del tratamiento en la que se encuentre el individuo.

  • Alimentos permitidos: verduras de hoja verde, calabaza, calabacín, solanáceas como el tomate, la berenjena, carnes, especias, huevos, frutas, coco, miel, algunos alimentos fermentados como el yogurt casero, quesos curados, requesón, verduras fermentadas, bebidas fermentadas, chocolate y algarroba.
  • Alimentos prohibidos: cereales, legumbres, azúcar, siropes, frutos secos, semillas, algas, los lácteos no incluidos en la lista anterior, verduras con almidón como las patatas, batatas o chirivía.

Esta dieta pone énfasis en alimentos especialmente nutritivos, como los caldos de verduras y de huesos, grasas saludables, vísceras o alimentos fermentados. Además se da importancia a la calidad de los alimentos y a las fuentes de distintos nutrientes.

Se ha visto que además de ser beneficiosa para algunos trastornos mentales, también ofrece beneficios a gente afectada de otras patologías como problemas digestivos y enfermedades autoinmunes.

Un libro de referencia para este tipo de dieta es El síndrome dek intestino y la psicología GPAS: Tratamiento natural, de Natasha Campbell-McBride.

Si os fijáis bien, estas dietas tienen rasgos en común con otras dietas discutidas anteriormente como la Paleodieta. Pero cuando hablamos de dietas restrictivas, es necesario tener unos conocimientos amplios de nutrición para asegurarnos de que estamos llevando una alimentación correcta y no estamos perdiendo algún nutriente. Mi consejo es siempre consultar con un especialista que valore nuestro estado general de salud y nos aconseje no sólo que dieta nos conviene, sino cómo suplementar los posibles déficits nutricionales que pueda acarrear.

Si estás interesado en conocer más sobre estos temas, no dudes en consultarme.

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