Duerme mejor tomando hidratos por la noche. Receta de Pimientos rellenos de quinoa.

Nos lo habíamos propuesto este año, vamos a cuidarnos un poco más.  Recordarás que llevamos una temporada hablando de cómo introducir hábitos de vida saludables en nuestra vida. Hasta ahora hemos hablado de la masticación, y del sueño y hemos comprobado que el sueño influye en nuestro apetito y en nuestros procesos de desintoxicación, hoy me gustaría dedicar nuestra entrada a  a ver de qué manera desde la alimentación podemos contribuir al sueño porque en realidad todos nuestros procesos acaban interrelacionándose.  Si os preguntáis qué podéis cenar para conciliar mejor el sueño, la respuesta parece desconcertante:HIDRATOS.

¿Hidratos por la noche? ¿Por qué no?
Seguramente habrás oído aquello de que no deben tomarse hidratos a partir de ciertas horas porque engordan más. Es una recomendación que se basa en la lógica de pensar que como dormimos no gastamos la energía que consumimos, pero ya sabemos que los procesos de nuestro cuerpo son mucho más complejos de lo que la lógica analógica o de andar por casa nos plantea. Nuestro consumo de energía no funciona exactamente igual que la batería de un móvil, no disponemos de la energía en función de lo que acabamos de comer.
A lo largo del día parece ser que sí varían nuestras tolerancias hormonales a los hidratos, se ha observado que hay mejor respuesta a los picos de azúcar por la mañana que por la noche.  Durante el día  tenemos mayor actividad de insulina que favorece la expulsión de los hidratos de nuestro torrente sanguíneo de una forma más rápida que por la noche.  Por eso se pensó durante años que era mejor tomar los hidratos durante el día y no por la noche.
Sin embargo lo que se ha observado en diferentes ensayos es que las personas que cenaban hidratos al día siguiente aumentaban su gasto energético y se encontraban más saciados.

Es decir, si vas a pegarte un atracón de azúcar, es mejor que lo hagas durante el día, pero si no es el caso,  puedes consumir hidratos de forma moderada por la noche (siempre que vayan acompañados de su fibra y su proteína), dispondrás de mayor energía al levantarte y quizás duermas mejor.

Prueba a cocinar estos pimientos rellenos con quinoa para la cena. Te beneficiarás de los hidratos de la quinoa (que además es uno de los cereales con más alto contenido proteico) y de las vitaminas C y B6  del pimiento tan solicitadas estos días de invierno para ayudarnos a prevenir catarros y gripes.

INGREDIENTES
Pimientos Rojos
Lo suyo es que sirvamos un pimiento por persona, las proporciones del resto de ingredientes va en función del número de pimientos. Escoge pimientos no excesivamente grandes (como para una ración individual) y que puedan mantenerse en pie por la base.
25g de quinoa por cada pimiento
1/4 de calabacín por cada pimiento
1/4 de apio por cada pimiento
un puñado de tomates secos
1 diente de ajo por cada pimiento
1/2 cebolla por cada pimiento
albahaca, perejil (u otras hierbas aromáticas)
salsa de soja o tamari
Aceite de oliva extravirgen.
Elaboración.
Lavar la quinoa y hervirla 15 minutos con el doble de agua. Dejar a remojo los tomates secos con agua caliente durante aproximadamente esos quince minutos.
Salteamos el calabacín, el apio y la cebolla y el ajo en una sarten y añadimos al final las aromáticas, la soja y los tomates secos ya escurridos.
Preparamos los pimientos cortándolos y limpiándolos por dentro y rellenamos los pimientos con la quinoa y la verdura.
Horneamos 30 minutos a 180º y servimos (conviene haber precalentado el horno al menos 10 minutos antes de introducir los pimientos)
*Puedes sustituir las verduras según el gusto y disponibilidad, el brócoli y el puerro van fenomenal a esta receta en vez del calabacín.

 

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